Institución

Desde su creación en el siglo XIX y hasta prácticamente la llegada de nuestra democracia, la provincia actuó como demarcación territorial para la ejecución de las actividades políticas y administrativas de un Estado de carácter centralista. Con la Constitución de 1978 se abre el periodo más amplio de estabilidad democrática de nuestra historia, dando lugar a una organización territorial que renueva el protagonismo del gobierno local y lo dota de autonomía propia.

La Diputación garantiza los principios de solidaridad y equilibrio intermunicipal y asegura la prestación integral y adecuada de los servicios de competencia municipal, es decir, garantiza que en todos y cada uno de nuestros municipios, con independencia de su tamaño, los ciudadanos y ciudadanas contemos con igualdad en el acceso a servicios, equipamientos e infraestructuras de calidad. Este es el cometido que le reserva la normativa básica local del Estado y que recoge el Estatuto de Autonomía de Andalucía.

Para lograr este fin, la Diputación Provincial de Jaén presta asistencia y cooperación jurídica, económica y técnica a los municipios especialmente a los de menor capacidad económica y de gestión, coopera y coordina los servicios municipales y presta servicios públicos de carácter supramunicipal procurando que la unión entre los municipios, especialmente a través de la fórmula de los consorcios, logre una gestión de calidad, eficiente y generadora de economías de escala.

La actuación de nuestra institución se dirige especialmente a los municipios de menos de veinte mil habitantes, no obstante, pone en marcha iniciativas y actuaciones que benefician a nuestro territorio en su conjunto atendiendo “al fomento y la administración de los intereses peculiares de la provincia” (art. 36.e LBRL).