Igual no da, la carga mental.
Delegar en la mujer las responsabilidades de la familia y el hogar es una de las muchas formas de machismo. Hasta Benatae se ha querido llevar este mensaje, que suele pasar más desapercibido pero que es igual de importante que cualquiera otro.
Cuando se habla del reparto de tareas del hogar se suele pasar por alto la “carga mental”. ¿Quién tiene en su cabeza todas las tareas pendientes? ¿Quién sabe dónde está todo en casa? ¿Quién apunta y está pendiente de las citas médicas o las reuniones del colegio? No se trata de “ayudar” ni de hacer lo que te diga tu mujer o tu madre, se trata de compartir la responsabilidad de las tareas domésticas.
En este mural la mujer con una casa en lugar de cabeza representa hasta qué punto esta carga ocupa en el día a día de las mujeres un espacio que podrían dedicar a otros aspectos de su vida, como su trabajo o su bienestar personal.
